Luego de que concesionarios del Juárez Bus advirtieran que podría detener operaciones por falta de los pagos estatales acumulados por dos años, el presidente municipal, Cruz Pérez Cuéllar, aseguró que la crisis debe resolverse directamente entre transportistas y Gobierno del Estado.
Dijo que el Municipio no forma parte del modelo financiero que mantiene al sistema del Juárez Bus en la segunda y tercería ruta troncal al borde del colapso.
El alcalde explicó que, a petición de los operadores, sostuvo comunicación con la Secretaría General de Gobierno para solicitar que se abra una mesa de diálogo.

Sin embargo, la interlocución municipal llegó hasta donde le corresponde, al no tener injerencia en el manejo del recaudo ni en los compromisos económicos que sostienen al BRT 2.
Señaló que la urgencia del diálogo es evidente, sobre todo ante la advertencia de los concesionarios de que el sistema podría paralizarse “en días o semanas”, lo que podría dejar sin transporte a miles de personas que dependen del corredor troncal para llegar a sus trabajos, escuelas y servicios básicos.
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Reiteró que el Municipio no puede intervenir más allá de haber solicitado la reunión, ya que el conflicto se origina en un modelo de operación estatal que funciona sin un fideicomiso propio para Ciudad Juárez.
Este fideicomiso, los mismos concesionarios señalaron que se trata de un mecanismo indispensable para poder operar este sistema de transporte, con el fin de asegurar la transparencia y el flujo estable de pagos.
Aunque los empresarios han evitado revelar el monto exacto de la deuda, sí reconocieron que se trata de “muchos millones de pesos”, cifra que ha dejado a las operadoras sin capacidad para cubrir costos mínimos como combustible, mantenimiento o nómina de conductores.
Ante un posible paro técnico del Juárez Bus, el alcalde insistió en que la solución debe generarse en la instancia estatal, que es quien administra los recursos y mantiene los adeudos.
La incertidumbre sobre el futuro inmediato del sistema se mantiene, mientras usuarios, concesionarios y autoridades locales esperan que el Gobierno del Estado convoque a la mesa de negociación antes de que el BRT 2 llegue a su punto de quiebre.







