Miles de familias llenaron el bulevar Zaragoza para presenciar el Cuarto Gran Desfile por el 366 aniversario de Ciudad Juárez, un evento que sorprendió por su despliegue creativo y por la participación de voluntarios que impulsaron una celebración llena de identidad y orgullo comunitario.
El secretario del Ayuntamiento Héctor Ortiz Orpinel arrancó el desfile en representación del presidente municipal Cruz Pérez Cuéllar e invitó a la comunidad a disfrutar un recorrido que inició en la calle Durango e integró apoyo operativo, voluntariado y una amplia variedad de expresiones culturales.

El desfile abrió con un baile de charros y un carro alegórico de pastel que marcó el inicio de un festejo donde participaron más de 730 voluntarios con 15 vestuarios especiales y más de 20 carros alegóricos que acompañaron segmentos temáticos diseñados para celebrar la historia fronteriza.
Las familias siguieron el recorrido hasta la calle Uva mientras el ambiente se llenaba de colores, música y bailes emblemáticos que evocaron tradiciones locales a través de cinco segmentos que incluyeron Feliz Cumpleaños, Celebremos Nuestra Ciudad, Estado Invitado Puebla, Juárez sin Fronteras y El Chamizal.
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El homenaje a Puebla destacó entre los asistentes con un carro ambientado con Qué Chula es Puebla que representó la herencia cultural poblana y se integró a un programa que además mostró representaciones indígenas, un espectáculo de mamuts y la presencia del equipo Bravos junto a exponentes de lucha libre.
Tin Tan y Los Pachucos atrajeron aplausos con un carro alegórico que recordó su legado artístico mientras vehículos clásicos avanzaban junto a piezas dedicadas a la industria manufacturera que rindieron tributo a la fuerza laboral juarense y su aportación al desarrollo económico de la frontera.
La participación del DIF Municipal incluyó vehículos de Limpia y de Bomberos además de un carro con banderas de México y Estados Unidos que acompañó al dedicado a El Chamizal en un recorrido que buscó resaltar la diversidad social de una ciudad que creció con aportes de personas provenientes de todo el país.
El desfile cerró con un reconocimiento simbólico para quienes llegaron desde otros estados a forjar su vida en Juárez al consolidar una celebración que reafirmó el sentido de pertenencia y celebró el esfuerzo colectivo que sostiene la identidad cultural de una de las ciudades más emblemáticas del norte.







