La pared no solo muestra la ciudad, la descompone. Dentro del Centro de Emergencia y Respuesta Inmediata (CERI) de Ciudad Juárez, decenas de pantallas proyectan en tiempo real lo que ocurre en calles, las avenidas y las colonias, a través de un sistema de videovigilancia que no se detiene.
Las cámaras de seguridad distribuidas por toda la ciudad «alimentan» ese muro digital, donde cada imagen cambia constantemente, pero donde el monitoreo es en tiempo real: observan vehículos, cruces y movimientos que, sin saberlo, forman parte de un análisis que opera sin pausa.
@circuitofrontera En el CERI, el tiempo de respuesta puede variar desde unos minutos hasta más tiempo, dependiendo del tipo de emergencia y la saturación del sistema. No todas las alertas que se reciben se convierten en incidentes reales. Lucina Fierro Chávez, directora del CERI, dijo que una parte importante de las llamadas son improcedentes, lo que ocupa líneas y recursos que podrían destinarse a situaciones donde sí existe un riesgo real para las personas. Mientras la ciudad se monitorea en tiempo real, cada llamada influye en la capacidad de respuesta. El uso responsable del sistema puede marcar la diferencia cuando alguien realmente necesita ayuda. #noticias #news #frontera #ciudadjuarez #911 ♬ original sound – SkyNewsArabia
En ese espacio, la seguridad pública se traduce en datos, operada también con inteligencia artificial que se integra a las cámaras de monitoreo, mientras que un operador procesa la información de manera simultánea, en una dinámica que recuerda a un centro de control total.
A la entrada, Lucina Fierro Chávez, directora del CERI, recibe al equipo de Circuito Frontera y guía el recorrido dentro del inmueble, el lugar donde la ciudad se observa, se interpreta y donde se toman decisiones en cuestión de segundos.
Realidad en pantalla
El interior del CERI no es silencioso, se escuchan voces, teléfonos, alertas y pantallas encendidas en todas direcciones. Hacia el fondo, un muro de monitores concentra imágenes de distintos puntos de la ciudad, mientras en filas, los operadores trabajan simultáneamente.
Cada monitorista tiene tres pantallas, donde combinan cámaras en tiempo real, mapas y sistemas de análisis. Aquí no hay cubículos, sino estaciones alineadas que permiten observar el mismo entorno desde distintas perspectivas.

En este espacio, aunque las imágenes cambian de forma constante, las decisiones se toman con rapidez. Sin embargo, la escena no es caótica, pues muestra a un grupo de personas concentradas en un microuniverso donde cada segundo representa la diferencia.
“Tenemos la posibilidad de recibir llamadas, alertas, botones de pánico y aplicaciones móviles, todo llega de manera inmediata al centro de emergencias y se canaliza para dar respuesta”, explicó la directora del CERI.
Más de 3 mil cámaras
Aunque actualmente el CERI opera con más de 3 mil cámaras, el sistema no siempre tuvo esta capacidad, pues desde hace más de una década funciona con videovigilancia, pero la cobertura era limitada, ya que inició con apenas 250 equipos, señaló Fierro Chávez.
“El centro de emergencias en 2022 creció increíblemente, pasamos de 250 cámaras a más de 3 mil cámaras”, señaló Lucina Fierro Chávez, directora del CERI.
Con la implementación del proyecto «Juárez Vigilante» y la reorganización del sistema, la red comenzó a expandirse hasta integrar miles de cámaras instaladas en puntos estratégicos, lo que permitió ampliar el monitoreo en zonas a donde antes no se llegaba, expuso.
A esta red se suman también los dispositivos conectados a comercios, los cuales pueden activarse mediante botones de pánico o a solicitud del propietario, por lo que, aun cuando existe un monitoreo no se invade la privacidad, ya que solo se visualizan accesos y zonas externas.

Este crecimiento también implicó ordenar la ubicación de las cámaras de vigilancia y su geolocalización, con el fin de reducir tiempos de búsqueda y mejorar la capacidad de respuesta, los cuales pueden atenderse en minutos, según el nivel de la emergencia, dijo la funcionaria.
Inteligencia artificial
Durante el recorrido, la directora del CERI señaló que uno de los elementos más relevantes fue la integración de inteligencia artificial, la cual permite filtrar información en tiempo real para facilitar la toma de decisiones.
En una demostración, el sistema identificó vehículos a partir de características específicas, donde el monitorista ingresó datos como el color y modelo de un vehículo, mientras las pantallas eliminaron automáticamente los que no coincidían.

Otra demostración consistió en que la localización de un objetivo prioritario, por lo que una agente salió del edificio, mientras los operadores ingresaron sus datos al sistema y, en cuestión de segundos, su ubicación fue rastreada en tiempo real.
En este caso, a pesar de que la persona portaba lentes, las cámaras lograron identificar su rostro y arrojaron una coincidencia cercana al 90 por ciento, así como la alerta apareció en una de las pantallas principales junto con su información.

Además, las cámaras permiten ubicar personas, delimitar zonas específicas de búsqueda, leer placas vehiculares de automóviles en moviento de hasta 200 km/hr y generar alertas automáticas cuando detectan objetivos prioritarios, señaló.
“Tenemos cámaras especializadas en lectura de placas, reconocimiento facial y detección de distintos eventos, lo que nos permite anticiparnos y atender situaciones en tiempo real”, explicó Fierro Chávez.
Semáforos inteligentes
Sin embargo, la tecnología que se utiliza para monitorear la ciudad no se limita a las cámaras de vigilancia, pues la inteligencia artificial forma parte de un proyecto para la movilidad urbana mediante semáforos inteligentes conectados al mismo sistema tecnológico.
El presidente municipal, Cruz Pérez Cuéllar, declaró que actualmente la ciudad no cuenta con un centro de mando especializado para la gestión integral del tráfico, lo que obliga a realizar ajustes de manera directa en cada cruce.
El proyecto de movilización vial contempla la creación de un centro de mando, la instalación de semáforos con IA y el uso de fibra óptica, lo que conllevará una inversión de alrededor de 300 millones de pesos, señaló el alcalde Cruz Pérez Cuéllar. pic.twitter.com/HxhMv2wtng
— Circuito Frontera (@Circuitofronte1) February 24, 2026
Dijo que el proyecto contempla la renovación de semáforos en avenidas principales, los cuales estarán conectados a la red de fibra óptica municipal y serán capaces de recopilar datos en tiempo real sobre el flujo vehicular para ajustar los tiempos de circulación.
Esta infraestructura se integrará al sistema que ya opera en el CERI, por lo que ahora existirá la posibilidad de intervenir también en la movilidad urbana.
El alcalde indicó que la instalación requerirá procesos técnicos, así como las licitaciones están próximas a publicarse, mientras que el sistema permitirá supervisar y modificar los semáforos de forma remota sin necesidad de intervención física.
¿Cómo opera el CERI?
Para mantener la vigilancia activa 24/7, en el CERI operan alrededor de 165 personas, entre monitoristas, despachadores y personal de distintas corporaciones, quienes trabajan en turnos de 8 horas cada uno, mencionó Fierro Chávez.
Mientras que el monitoreo se organiza por distritos policiales, donde una o dos personas por zona observan cámaras en tiempo real, además de realizar patrullajes virtuales en áreas identificadas mediante mapas de calor y análisis de incidencia delictiva, señaló.
En el mismo espacio se encuentran además elementos del 911 de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, Protección Civil, Cruz Roja, bomberos, la Guardia Nacional, SEDENA y la Agencia Estatal de Investigación, agregó la directora del CERI.
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Cuando se registra una llamada, una alerta o la activación de un botón de pánico, la información llega de forma inmediata al centro de monitoreo, por lo que incluso no es necesario esperar a que el reporte se complete para iniciar la atención, explicó.
Dijo que una vez que los operadores ubican el punto reportado y asignan a la unidad más cercana, las cámaras ofrecen una vista en tiempo real del entorno, lo que permite tomar decisiones con base en información visual y anticiparse a posibles riesgos.
Fierro Chávez comentó que el proceso se desarrolla entre monitoristas y despachadores, quienes trabajan con mapas, análisis predictivo y datos, para responder en el menor tiempo posible ante las emergencias, incluso antes de que se confirme por completo.
Aunque las llamadas ingresan a través del 911, el monitoreo en tiempo real, el seguimiento de cámaras y la coordinación de respuesta se concentran en el CERI, bajo operación directa del Municipio, refirió.
Centro de mando móvil y drones
Sin embargo, el sistema no se limita a lo que ocurre dentro del edificio, pues cuentan también con un centro de mando móvil para trasladarse a otros puntos en caso de situaciones de alto impacto, explicó Óscar Villalobos, jefe operativo del CERI.
Expuso que las unidades cuentan con tecnología similar a la del CERI, lo que permite monitorear cámaras, coordinar unidades y tomar decisiones en tiempo real desde el lugar de los hechos, sobre todo en eventos que requieren mayor control operativo.

Villalobos señaló que el uso de drones forma parte del esquema de vigilancia para ampliar la cobertura en zonas de difícil acceso y permitir la supervisión aérea durante operativos y situaciones de riesgo.
También mencionó que la Policía Municipal fue de las primeras corporaciones en el país en contar con pilotos certificados, lo que les permite operar aeronaves no tripuladas, donde se requiere precisión y seguimiento en distintos puntos de la ciudad.

Agregó que estos dispositivos generan imágenes en tiempo real que se integran al centro de mando, así como esta tecnología reduce los tiempos de respuesta, ya que los drones pueden activarse de inmediato para apoyar en intervenciones y proporcionar información estratégica.
Inversión en el CERI
Hasta el momento, el funcionamiento del CERI se sostiene con una inversión que supera los 543 millones de pesos, los cuales fueron destinados en tecnología, videovigilancia y equipamiento, donde se incluyen cámaras, puntos de monitoreo inteligente, así como los arcos lectores de placas.
También contempla los centros de mando móvil, sistemas de videovigilancia, cámaras de reconocimiento facial y drones, como parte del fortalecimiento de la infraestructura tecnológica para mejorar la capacidad operativa en la ciudad, declaró el alcalde Cruz Pérez Cuéllar.

Comentó que el esquema responde a una estrategia de seguridad basada en tecnología, enfocada en el monitoreo en tiempo real y el análisis de datos, con el fin de mejorar la atención de emergencias.
El proyecto incluye la integración de herramientas de inteligencia artificial en la movilidad urbana, aunque es necesario contar con un centro de mando para integrar los semáforos inteligentes.
La ampliación del Centro de Emergencia y Respuesta Inmediata (CERI) está casi lista en su totalidad, además de que tendrá personal capacitado, señaló el secretario de Seguridad Pública, César Omar Muñoz Morales. pic.twitter.com/09wtzdYdDt
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Asimismo, el secretario de Seguridad Pública Municipal, César Omar Muñoz Morales, refirió que fue necesario ampliar la operación del CERI y coordinar la atención de emergencias en tiempo real, debido al incremento de la demanda en la ciudad.
Expuso que actualmente se llevan a cabo modificaciones en el inmueble, precisamente para mejorar su funcionamiento, por lo que esperan que en las próximas semanas inicie la instalación de la tecnología correspondiente.
Sobre la operación del espacio, el titular de la Policía Municipal refirió que será el mismo personal asignado al CERI quien asuma las nuevas tareas, tras recibir capacitación para utilizar los sistemas incorporados y fortalecer la atención tecnológica.
Suroriente
El crecimiento urbano de Ciudad Juárez llevó también al Municipio a proyectar la construcción de un nuevo distrito policial en la zona del suroriente, una propuesta para reforzar la presencia operativa en una de las zonas con mayor población.
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El presidente municipal indicó que el proyecto contempla una inversión estimada entre los 150 y 200 millones de pesos, con la intención de ampliar la cobertura de seguridad y reducir los tiempos de respuesta en sectores con alta demanda.
El edil explicó que la propuesta fue presentada ante autoridades federales, con el objetivo de los gestionar recursos que permitan concretar la construcción del nuevo distrito policial, puesto que el suroriente se convirtió en una zona que rebasó la infraestructura de seguridad.

Durante el recorrido se pudo constatar que Juárez es una ciudad que se vigila a sí misma en tiempo real, pero no todo se resuelve en ese instante, pues detrás de cada llamada y cada alerta, hay una realidad que ocurre más allá del monitoreo.
Desde el interior del CERI, las cámaras muestran calles, cruces, vehículos y personas en tránsito constante, mientras decenas de operadores procesan información que no se detiene, en un sistema que observa, interpreta y responde, pero que también depende de lo que ocurre en la realidad.
En este lugar, la ciudad se percibe desde múltiples perspectivas, con escenas simultáneas que cambian segundo a segundo: es el mundo fragmentado en pantallas, donde cada movimiento puede convertirse en una alerta.
***CONTINÚA PARTE 2***
Entrevistas y texto: Angélica Villegas
Fotografías y videos: Francisco Servín







