La mañana del domingo 11 de enero, pocos días después de su cumpleaños, el cuerpo del escritor, periodista cultural, amante de los libros y entrañable amigo, se rindió ante el cansancio y la enfermedad.
La vida de Rubén Moreno estuvo marcada por las letras, desde muy joven se dedicó al comercio de libros, para, tiempo después, con precisión impecable, escribirlos.
«Coyote, viejo coyote», «La biblia de Gaspar», «D» y «Río Bravo blues«, este último da nombre a un documental dirigido sobre su obra por quien escribe estas líneas, son algunos de sus textos más conocidos.

En el tintero queda «Que no truene», nombre tentativo de la novela que estaba en proceso de creación, situada en la época revolucionaria de nuestra frontera.
De risa fácil y estruendosa, de capacidad casi infantil de asombro, de mirada dulce y triste y carácter fuerte, reacio y resiliente, el paso por la vida de este juarense fue todo, menos silencioso.
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Las ideas ebullían, efervescentes en su mente, chispas de creatividad emanaban en cada conversación, haciendo contraste con sus pasos calmados y de cadencia rítmica.
Quedan proyectos caminando, charlas pendientes y desayunos no agendados.
Quedan recuerdos y enseñanzas, abrazos en cada encuentro y despedida, queda un espacio vacío en la cultura de su frontera y en los corazones de quienes le amamos.
Toma notas allá donde andas, Rubén, que luego las pasaremos en limpio para publicar tu siguiente memoria.
Veronica Palafox Sandoval
https://ytenemosmuchoquedecir.wordpress.com
Esta es una publicación original de Liberta TV, que compartimos con su consentimiento y que puedes consultar aquí.







