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Historias

Shakira: la perrita de nadie que todos cuidan

Ha pasado toda su vida en Walmart Ejército; en plena vejez, dos parejas un par de parqueros y un veterinario se hacen cargo de ella

Su cara perruna ya denota el cansancio de los años. Es una perrita sin hogar, pero sus ojos siguen siendo tan amorosos como los de una mascota de casa.

Tiene más de 10 años y es una viejita que no conoce el amor de un amo, pero que es amada por muchos de los clientes de Walmart que tienen años viéndola frente a la fachada de la tienda que se encuentra en Ejército Nacional.

Se llama Shakira. Es una perrita mestiza de color blanco que no se deja bañar y que se encuentra en la adultez tardía en el mismo lugar donde ha pasado casi toda su vida.

Al levantarse, Shakira deja una mancha de orina porque ya ha perdido el control de esfínteres. Come poco y duerme mucho.

Cristina Gutiérrez, quien despacha un local naturista que se encuentra afuera de la tienda de autoservicio explica que el animalito tiene mucha más atención que muchos perros de casa.

Shakira descansando. Fotografía: Martin Coronado

“Son dos parejas, una viene los lunes, miércoles y viernes y otra los martes, jueves y sábados. Los domingos hay dos parqueros que se encargan de darle agua y comida que las dos parejas le dejan”, dice la comerciante.

“Tiene su veterinario que siempre está al pendiente, siempre la está revisando y cuidando”, agrega sobre los servicios médicos que le da de manera voluntaria.

“Además de las dos parejas el gerente de Walmart siempre está al pendiente, en varias ocasiones se la han querido llevar pero él siempre sale a evitar que se la lleven”, explica.

Los dos locatarios de enfrente de Walmart también están al pendiente de la mascota, que es de nadie y de todos a la vez, pues los clientes frecuentes le dejan un cariño, croquetas o hasta embutidos.

Shakira tiene mejor casita que muchos perros “de casa”. Justo frente a Walmart, cerca de donde se ponen los carritos de mandado, tiene una casa de las mismas que venden en la tienda, bien reforzada con plástico para que no pase el frío.

Ahí mismo tiene su plato, además de agua fresca y limpia que le cambian varias veces al día, así como varios garrafones para que no le falte.

“Tiene mucho tiempo aquí, yo creo que toda su vida”, narra Cristina. 

En Ciudad Juárez se estima que existen al menos 250 mil perros callejeros en la localidad, según estimaciones de Rogelio Covarrubias Gil de la Madrid, director de la Jurisdicción Sanitaria II y de la Secretaría de Salud en la zona Norte, quien señala que no existe un censo exacto.

Este cálculo afirma que existe un perro por cada 5 habitantes, el 80 por ciento en situación de calle.

Fotografía: Martin Coronado

El otro 20 por ciento, aparentemente tiene dueño, pero no todos reciben los cuidados necesarios y es común verlos en las calles, en el mejor de los casos como de Shakira.

Un reporte oficial de Instituto Nacional de Estadística y Geofrafía (INEGI) dice que durante el 2021 en el estado de Chihuahua existían 2 millones 181 mil 960 mascotas en hogares de la entidad, de los cuales 1 millón 308 mil 645 son perros.

César René Díaz Gutiérrez, director de Ecología del Municipio, es el responsable del departamento de Rescate y Adopción de Mascotas del Municipio (RAMM).

Dice que diariamente se atienden entre 20 y 30 denuncias de perros abandonados, maltratados o abandonados, y que 8 de cada 10 quejas corresponden al suroriente de la ciudad.

La tercera semana de enero, por ejemplo, recibieron 260 denuncias por abandono, negligencia y maltrato animal, que consisten en mascotas en vía pública, falta de agua y alimentos, o animales abandonados o falta de limpieza del espacio donde habita el perro.

Aplican sanciones que van de los 20 a los 50 UMAS (unidad de medida de actualización) que equivalen a entre los $2,060 y los $5,150 pesos.

En el caso de Shakira han intentado llevársela.

“Sí han venido a tratar de llevársela pero no es una perrita de calle, es de nosotros, somos casi 10 personas que nos encargamos de ella”, insiste la encargada de la tienda naturista.

“Yo creo que está en los últimos días, ya come poco y duerme todo el día, aunque de repente se levanta y persigue a los muchachos que la hacen enojar”, explica con pesar.

Fotografía: Martin Coronado

Dormida en la resolana apenas escucha que alguien se acerca a hacerle un cariño. Abre sus ojos que se ven cansados. Duda mucho antes de levantarse sin querer recibir el cariño. 

En el piso queda una mancha cristalina y se lleva su cuadril izquierdo mojado. Quien ha tenido un perrito viejo sabe que es un mal signo. 

Tras unos cuantos pasos que denotan el cansancio de los años, Shakira busca otro lugar asoleado para volver a acostarse. 

Sigue vigilante, no quiere más compañía que el reconfortante sol previo a la primavera, en donde encuentra algo de descanso.

Historias, Rincón Animal

“Mishicles” es adoptado por ciudadano estadounidense

Será una persona originaria del estado de Texas la seleccionada para adoptar al gato egipcio apodado en redes como “Mishicles” rescatado dentro de las instalaciones del Cereso 3.


La selección del adoptante fue decidida este día por los miembros de la Comisión Edilicia de Ecología, mientras que el felino se encontraba al cuidado de Rescate y Adopción de Mascotas del Municipio (RAMM).

Se revisaron cada una de las 10 solicitudes que se recibieron para adoptarlo, siendo en su mayoría personas residentes en Texas, Connecticut, Maryland y New Jersey, Estados Unidos, algunas de las cuales ya tienen un animal de esta raza.

Los criterios que se analizaron en cada una de las solicitudes fue que la persona tuviera solvencia económica para dar un cuidado integral al felino y garantizar un espacio digno para el buen desarrollo del animal.

Se indicó que la persona seleccionada, acreditó con todos los requerimientos y el espacio necesario para que este gato pueda desarrollarse, ya que incluso cuenta con otro de la misma raza.

Diego Poggio, jefe de Bienestar Animal, comentó que para poder cruzar el animal al vecino país, solo debe contar con la vacuna contra la rabia y el gato egipcio ya cuenta con ella y esta desparasitado, además de que fue esterilizado para evitar que se busque aparearlo.

Comunidad de Medios, Frontera

Ernesto Rábado, 13 años de la exigencia de justicia

Desde 2010, indígenas de las comunidades rarámuri de Baquéachi, Bakuseáchi, Chineáchi y Huehuechérare bajan de sus poblados a la ciudad de Chihuahua, Chihuahua para llevar a cabo una misa en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús y posteriormente, una marcha hasta la Cruz de Clavos, donde se concluye con una ceremonia rarámuri. 

Estas acciones tienen como objetivo visibilizar la exigencia de este pueblo: “Justicia y verdad” para el caso del activista y abogado Ernesto Rábago Martínez, quien fuera asesinado a manos de un grupo de personas armadas que irrumpieron en su oficina por llevar a cabo la defensa del territorio de Baquéachi, que por decreto presidencial era de los indígenas, pero que décadas atrás fueron víctimas de despojo por parte de terratenientes. 

La acción de Ernesto permitió que en 2016 el poblado pudiera recuperar alrededor de 21 mil hectáreas. 

En 2009 el despacho que era la sede de la asociación civil Bowerasa –que significa “haciendo camino” en rarámuri–, fue atacado con una bomba molotov.  Previo al deceso de Ernesto, la hija de él y Estela Ángeles Mondragón, también activista y colaboradora de la causa, sufrió un atentado.

En este acto, también se hace referencia al caso de Miroslava Breach, periodista de Chihuahua que fue asesinada en 2017 por cubrir la defensa de Baqueachi.

Los indígenas no pronuncian gritos, ni actos de odio, los indígenas bajan a curar, primero el alma de Ernesto y después las de los asistentes, en nombre de Onorúame Eyerúame, es decir, Dios padre y madre, siempre manteniendo la consigna de justicia y verdad en sus actos.

¿Qué ha pasado hasta ese entonces? El Centro de Derechos Humanos de las Mujeres A.C. (CEDEHM), asociación civil con sede en la ciudad de Chihuahua, que se ha sumado cada año a esta consigna de justicia, señaló que apenas en el 2021 se llevó a cabo la reconstrucción de los hechos.

Se dice que nadie es profeta en su tierra y el claro ejemplo de ello es Ernesto. El abogado era originario de Torreón, Coahuila, el cuarto hermano de nueve y quien mostró ser un hombre culto, amante de la buena plática, algunas veces acompañada de una cerveza y una tortilla recién hecha.

“También le distinguía su constancia y tesón porque saliera a relucir la verdad, sin buscar protagonismo, algún reflector o parecer un luchador indigenista tradicional”, expresó Pablo Rábago, hermano menor de Ernesto.

“Su lucha permanente, desde mi punto de vista era más allá. Era una lucha permanente por la justicia, un pensamiento ético, intransigente, él creía en la cultura, en el desarrollo de la inteligencia, de la verdad, entonces, en ese sentido lo recordamos”, añadió Pablo.

Pablo refiere que los esfuerzos de Ernesto se concentraban en saber más, como única arma para alcanzar lo que por cuestiones de racismo étnico y desigualdad social se les quitó a los rarámuri: su territorio.

Recordó que el abogado Rábago “era un hombre que creía firmemente en sus convicciones, aunque eso implicara lastimar su bienestar”.

Con referencia a la manifestación que se realiza año con año en Chihuahua, Pablo Rábago consideró que “ésta se ha logrado mantener pese a los obstáculos que se les ha impuesto en materia económica y de movilidad, ya que al parecer hay esfuerzos porque este tema quede en el olvido. En el rarámuri hay tristeza, pues se perdió a una de las personas que sí los trató como seres humanos”.

Por su parte, Ignacio Becerra quien durante varios años formó parte de la asociación civil Bowerasa y colaboraba desde la comunidad de misioneros Redentoristas cuando tenían a su cargo la Parroquia de Sagrada Familia en Carichí, Chihuahua, recordó que Ernesto llegó con la comunidad rarámuri alrededor del año 1974, en atención de un llamado de abogados confiables para atender esta causa. 

“Baqueachi no fue el único caso, también Chineáchi y Huehuechérare, digamos sólo en el territorio del municipio de Carichí, pero donde quiera nos encontraremos con este tipo de situaciones, por un lado, el abuso para obtener ganancias de las actividades forestales y, por otro, la cuestión de la tenencia de la tierra”, expresó el ex religioso.

Ignacio señaló que la gente mestiza –es decir, los que no eran de esa etnia–, se fueron quedando indebidamente con las mejores tierras y que, aunado a que implementaron una sobre población de cabezas de ganado, generó estragos en los pastizales de Baqueachi; en momentos de sequía, el abuso era mayor para los indígenas, ya que los mestizos exigían que su ganado tomara de los aguajes que el rarámuri usaba para el consumo humano. 

El abuso se extendió hacia las mujeres rarámuri, de ahí que desde la pastoral social y el activismo se emprendió este proceso de la defensa de la tierra.

Aunque la muerte de Ernesto no fue en vano. Además de la recuperación de territorios en Baqueachi, también se ganó un litigio de Huehuechérare, pero en este último se involucró el crimen organizado.

“Es el primer juicio que se gana, pero resulta que no se pudo ejecutar. Al final se hizo una negociación porque aún y cuando se ganó la resolución presidencial, se veía que la situación podía ponerse muy difícil por la cuestión del narco en ese lugar, y pues se hizo una indemnización al ejido de Huehuechérare”, mencionó Ignacio.

Recordó que en el poblado de Chineachi también se logró la recuperación de terrenos.

En el poblado de Baqueachi había dos luchas legales ya que una parte estaba invadida por mestizos y otra sección por ganaderos. Bajo la asesoría de personas como Ernesto Rábago, se consiguió ganar el juicio contra los mestizos que ocupaban la cabecera de ese poblado y, cuando se buscaban las negociaciones, se tuvo este trágico desenlace.

“Nos sentamos en alguna ocasión con el Gobierno del Estado para que ellos hicieran una propuesta después de tantos años de buscar la justicia para el rarámuri, pero ellos decían que no pasaba nada y que todos deberíamos vivir en paz, en las mismas condiciones, pero no era justo”, expresó Ignacio.

Sumado a estos avances, a través de la asociación civil Bowerasa de la que Ernesto fue miembro fundador junto con su pareja Estela, padres redentoristas y religiosas del Perpetuo Socorro, se emprendieron proyectos en materia de educación, salud y medio ambiente con los que se buscaba cerrar la brecha de discriminación que se ejercía hacia el indígena.

“Tras la muerte de Ernesto, la acción social continuó por el bien de la etnia, pues no se podía dejar a la zona rarámuri en desamparo”, señaló Ignacio Becerra, pero tampoco cesaron los ataques. En una ocasión, cuando iban de camino a Baqueachi, cayó una piedra de 20 toneladas que, al parecer, fue movida por un gato hidráulico, pues se encontró un charco de aceite. 

Finalmente, Ignacio subrayó que la integridad de Ernesto y Estela en la defensa del territorio fue incuestionable en los tribunales, prueba de ello es que se aplicaron las sentencias de los 27 juicios ganados contra mestizos de Baqueachi y de un recurso legal que se interpuso contra ganaderos de Nonoava. 


PUBLICACIÓN ORIGINAL DE HERIDAS ABIERTAS AQUÍ

Historias

De Venezuela a limpiavidrios


Ante la falta de políticas de inclusión, la crisis migrante se vuelca sobre los cruceros de la ciudad

Jorge Alejandro Salas lleva un mes varado en un «limbo migratorio» en Ciudad Juárez. Salió hace más de dos meses de Mérida, en el occidente de Venezuela impulsado por la precaria situación económica.

“Mi casa se está cayendo, allá por más que trabajas y trabajas no sales de lo mismo”, explica el joven de 22 años que se pone a limpiar vidrios en el crucero cercano al ISSSTE del Pronaf, ubicado en José Reyes Estrada y avenida López Mateos.

Alejandro vive temporalmente en un hotel junto con su hermano Dubín, de 16 años, que trabaja en un autolavado.

Un trabajo informal, pero que ayuda a muchos migrantes a salir adelante en Ciudad Juárez

Su otro hermano, Luis Javier de 19, está en Querétaro y viene rumbo a Juárez a tratar de seguir el mismo camino, rumbo a Virginia, donde una tía que responderá como su patrocinadora los espera.

“Somos una familia muy unida, pero ahora están separados gracias a esto”, dice.

Tras un mes de estadía en Juárez, Alejandro logró su cita con Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos en El Paso, para el próximo 11 de marzo.

De esta cita depende que alcance el sueño americano

Trabajaba en una pescadería en Mérida, una de las ciudades más importantes de los andes venezolanos.

“No te alcanza para nada en Venezuela, tú trabajas y trabajas y no te alcanza para nada, mi casa no tiene techo, llueve más adentro que afuera”, platica.

La falta de políticas y la capacidad gubernamental para gestionar la crisis migrante han arrojado a más de un centenar de migrantes a limpiar vidrios y pedir dinero en los cruceros.

Dice que eligió la opción en los cruceros tras fracasar en la búsqueda de un trabajo formal en Juárez.

Pese a que algunos conductores son hostiles, muchos sí los apoyan con algunas monedas

“Para conseguir trabajo te piden un permiso, pero ese permiso sólo te lo dan si el trabajo te da una carta de trabajo. Pero no te dan la carta porque no estás contratado, y no te contratan porque no tienes la carta”, indica.

Vive al día. El hotel les cobra 300 pesos por noche y conseguir un departamento se vuelve imposible por los documentos que requieren y lo caro que resulta.

“En un departamento piden papeles y un mes de garantía, se necesitan algo asi como 9 o 10 mil pesos… No hacemos eso aquí en el crucero, hacemos 500 pesos por día cuando está bueno”.

“Un mal día haces 350… pagas el hotel y te llevas 50 pesos para un pan y jamón (…) Los que nos conocemos nos apoyamos, pero como hay personas buenas hay malas y muchas envidias”, añade.

La mayor esperanza es marcharse

“En el hotel hay muchos amigos que ya se han ido, entran tranquilos por el puente con su papel y ya están en Estados Unidos”, indica.

Junto a él hay otros 4 venezolanos que aún ni siquiera reciben una cita por parte de Migración de Estados Unidos.

A diario revisan la aplicación en la que les avisan si ya pueden conseguir una cita. Son 5 migrantes en un crucero.

Algunos conductores los ven con hostilidad. Los más comprensivos sacan una moneda o comida y se las regalan.

Los cruceros de la ciudad se han llenado de migrantes en condiciones similares.

Frente a la X, unos 10 migrantes se abalanzan sobre los autos cada que la luz roja del semáforo enciende.

Jorge Alejandro Salas y su hermano Dubín limpiando vidrios en un crucero cercano al ISSSTE del Pronaf

En los semáforos cercanos a Triunfo de la República y López Mateos fácilmente hay otros 15 disputándose los autos, y limpiando una y otra vez los vidrios, incluso los que acaban de ser limpiados en el crucero pasado, esperando una moneda.

En el boulevar Bernardo Norzagaray, entre las calles Oro y Gardenias llegan a juntarse hasta 20 limpiavidrios.

Los migrantes más frustrados se molestan al no recibir nada. Otros agradecen hasta una sonrisa por parte de los conductores y otros más pintan corazones vengativos en los cristales de los autos que no aportan nada para sobrevivir.

La Patrulla Fronteriza está viendo una cifra promedio de mil 522 migrantes al día durante el mes de febrero.

Eso significa un incremento de poco más de 50 por ciento en comparación al mes de enero, en donde hubo un promedio de 930 encuentros con migrantes diarios. En diciembre, el sector de El Paso tenía un promedio de 2 mil 150, según reportó la institución a medios paseños.

A finales de diciembre, la red de albergues de Ciudad Juárez reportó entre 2 mil 800 y 3 mil personas refugiadas, aunque fuera de estos centros de ayuda se concentra una cifra no cuantificada de migrantes en tránsito, tanto deportados como los que vienen del sur en un intento por entrar a Estados Unidos.

Historias

Descendientes de Francisco Villa se reunieron durante aniversario luctuoso

Descendientes del General Francisco Villa ofrecieron una exposición fotográfica a los juarenses.

Evento fue organizado por la asociación civil Fundación Visión Villista, encabezada por los bisnietos de Villa, Martín y Francisco.

Participantes de esta exposición indicaron que su principal objetivo es buscar promover un intercambio cultural mediante el montaje de la exposición fotográfica itinerante.

Durante el evento se hizo entrega de la medalla “Muera Huerta” a quienes colaboran por mantener vivos los ideales de Francisco Villa a través de la educación, la cultura y el deporte.

Cortesía Municipio

Una de las personas que recibió la medalla fue Trinidad Lara Cisneros, bisnieta de Cleofas Cisneros, teniente de la División del Norte.

Los asistentes a la exposición fotográfica recibieron como regalo el libro “El Espíritu de Villa” escrito por Martín Villa y con prólogo de Irving

Además de esta exposición , los descendientes de Francisco Villa han establecido una ruta de memoria histórica en los diversos municipios donde el Centauro estuvo presente, buscando que su memoria se mantenga activa entre los juarenses.

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