La prevención de riesgos en migración de circuito alcanzó a mil 864 estudiantes de primaria en el norponiente de la ciudad, donde organizaciones civiles imparten sesiones para evitar que niños y adolescentes participen en cruces irregulares entre México y Estados Unidos.
Desde noviembre de 2025, un equipo de Derechos Humanos Integrales en Acción (DHIA) visitó 14 escuelas primarias con la estrategia “+Derechos -Riesgos”, dirigida a estudiantes de cuarto a sexto grado, según información de la propia organización.

La migración de circuito refiere al retorno constante de menores a sus comunidades tras cruzar la frontera, un patrón identificado en el informe del Programa de Atención y Prevención de Niñas, Niños y Adolescentes Migrantes Fronterizos publicado por DHIA en 2021.
Entorno familiar
En el norponiente, factores como marginación, falta de infraestructura y presión económica colocan a infancias en riesgo de integrarse a estas dinámicas, donde el cruce irregular se percibe como una opción para generar ingresos dentro de sus hogares.
Fernando Loera, coordinador del programa en DHIA, explicó que las sesiones abordan consecuencias legales, físicas y sociales del cruce irregular, con el objetivo de que estudiantes identifiquen riesgos y tomen decisiones informadas en su entorno inmediato.
El programa incluye tres niveles de atención: prevención primaria para evitar la participación, reducción de daños en casos existentes y acompañamiento psicosocial y educativo para quienes ya enfrentaron estas experiencias.
Herramientas cotidianas
Las sesiones utilizan lenguaje accesible para que los contenidos se compartan en casa, lo que permite a los niños conversar con sus familias sobre riesgos, derechos y mecanismos de protección disponibles en su comunidad.
El enfoque además incluye identificar factores de peligro como presión familiar, influencia de amistades o contacto en redes sociales, así como factores de protección vinculados a adultos de confianza, instituciones públicas y leyes vigentes.
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La estrategia cuenta con financiamiento de la Fundación del Empresariado Chihuahuense (FECHAC), que canaliza aportaciones del sector privado para proyectos enfocados en educación, derechos humanos y prevención de violencia en contextos vulnerables.
Refirió que DHIA proyecta alcanzar a 2 mil 200 estudiantes para julio de 2026, lo que ampliaría la cobertura del programa en zonas donde la migración irregular forma parte del contexto cotidiano de niños y adolescentes.
También que el trabajo se desarrolla en escuelas ubicadas entre el periférico Camino Real y la franja fronteriza, una región donde convergen dinámicas de origen, tránsito y retorno migratorio, según datos del propio programa y testimonios de intervención comunitaria.







