Crecer entre viviendas abandonadas, calles sin servicios suficientes y espacios públicos deteriorados dejó efectos que van más allá del paisaje urbano. Una investigación de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) documentó cómo estas condiciones influyeron en la percepción de seguridad y el desarrollo de niños del suroriente de la ciudad.
El estudio dio origen al libro La evolución de la vivienda deshabitada en el suroriente de Ciudad Juárez: una mirada retrospectiva al periodo 2002-2019, obra elaborada por los especialistas de la UACJ Gilberto Velázquez Angulo, Elvira Maycotte Pansza y Raúl Olguín.

La publicación fue presentada este jueves y reúne años de análisis sobre conjuntos habitacionales afectados por abandono, deterioro urbano y problemáticas sociales, fenómenos que marcaron el crecimiento de diversos fraccionamientos construidos durante la expansión acelerada de la ciudad.
Más allá del abandono
Elvira Maycotte explicó que la investigación surgió entre 2018 y 2019 a partir de un proyecto impulsado para analizar conjuntos habitacionales donde el Infonavit buscaba intervenir mediante programas de recuperación urbana.
La académica señaló que el objetivo no consistía únicamente en elaborar diagnósticos físicos de los fraccionamientos, sino proponer soluciones integrales que incorporaran factores sociales, comunitarios y urbanos que también influyen en la calidad de vida de los habitantes.
Aunque las propuestas fueron entregadas posteriormente al Infonavit, cambios administrativos impidieron que avanzaran. Sin embargo, los investigadores conservaron los hallazgos obtenidos durante el trabajo de campo realizado directamente con residentes de las zonas estudiadas.
La metodología incluyó recorridos urbanos, delimitación de polígonos, identificación de viviendas deshabitadas y grupos focales con vecinos, jóvenes y menores de edad, además del análisis de las condiciones físicas y sociales de cada sector.
A partir de los resultados, el equipo planteó alternativas relacionadas con espacios para adultos mayores, guarderías, talleres comunitarios, áreas de convivencia y adecuaciones urbanas orientadas a recuperar sectores considerados inseguros o conflictivos.
Escuela como lugar seguro
Uno de los hallazgos más significativos surgió durante las actividades realizadas con estudiantes de sexto grado en el fraccionamiento Urbivilla del Cedro, donde varios menores expresaron sentirse más seguros dentro de la escuela que en sus propias viviendas.
Los investigadores también recopilaron dibujos elaborados por niños que reflejaban escenas de violencia observadas en su entorno cotidiano, testimonios que permitieron documentar el impacto de las condiciones urbanas en las experiencias de la infancia.
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Gilberto Velázquez Angulo indicó que la obra busca llegar principalmente a quienes diseñan políticas públicas, al considerar que la atención de estas problemáticas requiere coordinación entre los gobiernos municipal, estatal y federal.
Raúl Olguín añadió que la investigación evidenció diferencias entre lo que establecen las normas urbanísticas y lo que ocurre durante el desarrollo real de los proyectos habitacionales, particularmente en aspectos relacionados con equipamiento, servicios y áreas destinadas al uso comunitario.
El libro se puede descargar ingresando a https://elibros.uacj.mx/omp/index.php/publicaciones/catalog/book/354







