Conservar la identidad cultural es uno de los desafíos para las infancias indígenas, donde la discriminación, las barreras sociales y las dificultades para acceder a servicios básicos afectan su desarrollo y limitan sus derechos.
Fabiola Vázquez Tobón, responsable del área de Vinculación y Gestión del Centro Municipal de los Pueblos Originarios (CEMPO), explicó que muchas niñas, niños y adolescentes dejan de reconocerse como integrantes de un pueblo originario, aun cuando mantienen vínculos familiares y culturales con sus comunidades.
«El que, por ejemplo, busques atención médica y no sea en tu lengua materna, hace que tú te desprendas de tu lengua materna para apropiarte de la lengua occidental (…) Esas barreras lingüísticas han ocasionado esta desaparición de las lenguas originarias», expuso.
Lengua materna
Sin embargo, expuso que la pérdida de identidad no ocurre de manera aislada, pues es el resultado de condiciones que obligan a muchas familias a modificar sus formas de vida, tras adaptarse a un entorno urbano donde prevalecen prácticas de exclusión y persisten prejuicios hacia las comunidades indígenas.
A esa realidad se suma el desplazamiento de las lenguas originarias, ya que muchas personas dejan de utilizarlas para acceder a servicios de salud, educación o atención gubernamental, lo que reduce las oportunidades para transmitir esos conocimientos a nuevas generaciones.
Indicó que la desaparición gradual de las lenguas maternas también representa la pérdida de formas de entender el territorio, la historia y la organización comunitaria, por lo que preservar esos idiomas contribuye a fortalecer la diversidad cultural.

Agregó que otro reto es que muchas familias indígenas enfrentan obstáculos para que sus hijas e hijos ingresen y permanezcan en el sistema educativo, especialmente cuando viven en zonas alejadas de los principales servicios de la ciudad.
«No es nada más ubicar una escuela, sino el traslado, cómo llegas a esa escuela; una vez que eres aceptada o aceptado, cómo tú puedes llegar, si hay transporte público por esa área y cuáles son los horarios de los transportes», dijo.
Mencionó que las comunidades indígenas suelen establecerse en sectores del norponiente y suroriente de Ciudad Juárez, donde el acceso al transporte público, los tiempos de traslado y los costos asociados a la educación representan barreras adicionales para continuar los estudios.
«El reto es el tema de la discriminación que hace que estas juventudes no se reconozcan, no se autoadscriban como indígenas», indicó Vázquez Tobón.
Estas condiciones reflejan que los retos de las infancias indígenas no se limitan al ámbito cultural, puesto que también involucran el acceso a oportunidades educativas, económicas y sociales que les permitan desarrollarse en igualdad de condiciones dentro de la urbe.
**Con información de Francisco Servín**







