Una herida con larvas puede ser la primera señal del gusano barrenador, una plaga parasitaria que afecta a animales de sangre caliente y cuya presencia en Chihuahua vuelve necesaria la identificación temprana para evitar que el problema continúe desarrollándose.
El material de capacitación de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez señala que estudiantes de Veterinaria, docentes y productores aprendieron a reconocer lesiones sospechosas, tomar muestras y atenderlas durante un taller realizado el 25 de agosto en Praxedis G. Guerrero.
El gusano barrenador del Nuevo Mundo, cuyo nombre científico es Cochliomyia hominivorax, provoca miasis, una enfermedad parasitaria causada cuando larvas de mosca se alojan en tejidos o cavidades corporales de animales, por lo que una herida requiere atención.
Cómo detectarlo
La capacitación impartida en la frontera se concentró en reconocer señales de alerta en animales con heridas sospechosas y enseñar a futuros médicos veterinarios y productores cómo obtener muestras que posteriormente puedan enviarse para un diagnóstico oficial.
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Una muestra debe reunir entre 10 y 12 larvas tomadas de diferentes partes de la herida y conservarse dentro de un recipiente con alcohol al 70 por ciento, de acuerdo con las indicaciones proporcionadas durante la capacitación.
La atención inicial también contempla limpiar las heridas con yodo povidona o clorhexidina y utilizar productos veterinarios larvicidas, mientras la identificación de las larvas mediante una muestra permite determinar oficialmente si corresponden al gusano barrenador.
El reporte de un caso sospechoso forma parte del procedimiento explicado durante el taller y puede realizarse mediante Rural Up, aplicación de la Secretaría de Desarrollo Rural mencionada entre las herramientas proporcionadas a productores para comunicar posibles hallazgos.
Prevenir contagios
La Secretaría de Desarrollo Rural entregó 200 kits preventivos con materiales para atender casos sospechosos, entre ellos alcohol al 70 por ciento para conservar muestras, cicatrizante larvicida, información para realizar reportes y formatos para registrar la ubicación del rancho.
Los formatos permiten anotar información del propietario y coordenadas GPS del lugar donde fue detectado el posible caso, datos destinados a facilitar que las autoridades responsables puedan localizar el sitio y realizar el seguimiento correspondiente.
El riesgo tampoco se limita al ganado, según explicó Andrés Quezada Casasola, coordinador de la Maestría en Ciencia Animal de la UACJ, pues el parásito puede afectar animales de sangre caliente, lo que incluye mascotas y otras especies.
Control sanitario
El material proporcionado señala que el primer caso en Chihuahua fue confirmado el 14 de julio y posteriormente hubo presencia en diferentes municipios.
Entre las herramientas utilizadas para la vigilancia están perros entrenados para reconocer el olor asociado con la plaga, pues cuatro pastores belga malinois reciben preparación desde octubre de 2025, según Alberto Baeza, instructor K9 de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal.
Otra estrategia mencionada durante la capacitación es liberar machos estériles de la especie para competir con los silvestres, de manera que las hembras produzcan huevos que no puedan desarrollarse y disminuya progresivamente la reproducción de la población del parásito.
Ante una herida con larvas, la información disponible indica que la respuesta comienza por atender al animal, obtener y conservar correctamente una muestra y reportar el hallazgo, mientras el diagnóstico especializado es el que permite determinar si existe gusano barrenador.








