Pasaron seis años desde la muerte de Diego Armando Maradona, pero su figura aún divide opiniones. Para millones fue un genio irrepetible del futbol, pero también fue símbolo del desenfreno, adicciones y controversias.
Parte de su legado sigue envuelta en la incertidumbre, luego de que durante casi tres décadas, aficionados y periodistas aún intentan confirmar si «La Mano de Dios» realmente sustituyó su muestra de orina por la de otra persona para el antidoping durante su etapa con Boca Juniors.

Aunque esa misma incógnita no se quedó solo con los aficionados, pues existe una acusación en su contra que quedó registrada en documentos oficinas del FBI , algunos de ellos desclasificados apenas en el 2023.
Los excesos
¿Por qué la desconfianza? La polémica siempre acompañó al “Pibe de Oro”, incluso mucho antes de aquella denuncia, pues el propio Maradona reconoció que comenzó a consumir cocaína en 1984, cuando jugaba con el Barcelona, una decisión que años después calificó como el peor error de su vida.
Sin embargo, su adicción se agravó durante la etapa más brillante de su carrera con el Napoli, luego de que en 1991 dio positivo por cocaína tras un partido de la liga italiana, razón por la que fue suspendido por 15 meses y marcó el final de su historia en ese club.

Tres años después regresó a una Copa del Mundo con Argentina, pero el Mundial de Estados Unidos 1994 terminó con otra polémica: la FIFA determinó que había infringido las normas antidoping, tras detectar cinco sustancias relacionadas con la efedrina.
Aunque el futbolista aseguró que el resultado de las pruebas se debía a un suplemento que estaba utilizando y negó buscar una ventaja deportiva en esa contienda.
El expediente
El 2 de octubre de 1996, la oficina del FBI en Montevideo envió un memorando a la División de Investigación Criminal en Boston para solicitar apoyo en una investigación relacionada con Diego Armando Maradona, según los documentos desclasificados consultados por Radio Fórmula.
El memorándum reproduce una acusación, según la cual, Maradona sustituyó su muestra de orina por la de otra persona durante las pruebas antidoping realizadas por el club argentino Boca Juniors, lo que motivó la solicitud de apoyo entre distintas oficinas del FBI.

Aunque el nombre de la persona o institución que hizo la solicitud de las pruebas aparece testado, por lo que la identidad de quien solicitó la intervención del FBI, hasta la fecha se mantiene oculta, a pesar de que se cuenta con la versión pública del documento.
La búsqueda
Sin embargo, la petición enviada a Boston no buscaba repetir el análisis practicado durante el Mundial, ya que el objetivo consistía en verificar si el laboratorio que examinó la muestra de Maradona en 1994 todavía conservaba los registros que pudieran respaldar la nueva investigación.
Apenas unos días después, un segundo documento, fechado el 9 de octubre de 1996, informó que la evidencia solicitada ya había sido localizada por otra fuente, aunque no identifica cuál, por lo que la oficina del FBI en Montevideo canceló la gestión iniciada con Boston.
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El expediente nunca confirma si Maradona sustituyó su muestra de orina ni tampoco concluye que la denuncia fuera verdadera, pero lo que sí es cierto es que quedó evidencia de las diligencias que realizó el FBI.
Al inicio decíamos que el astro argentino, aún después de su muerte, será recordado por la afición por su talento, pero también por sus excesos… Sea cierto o no, Maradona generó polémica.
Tan es así que los documentos de la agencia estadounidense salieron a la luz apenas en 2023, tras las múltiples solicitudes de los fans al FBI.
**Este es un reportaje de Radio Fórmula. Si quieres ver el artículo original da click aquí**







