La presencia de personas migrantes disminuyó considerablemente en Ciudad Juárez durante 2026, pero el cambio no eliminó los riesgos para quienes todavía buscan llegar a Estados Unidos, pues durante el año se han documentado secuestros y exigencias de dinero a familiares.
Enrique Serrano Escobar, titular del Consejo Estatal de Población (COESPO), explicó que todavía llegan personas a la frontera después de recibir ofertas engañosas sobre la posibilidad de ingresar irregularmente a Estados Unidos, pese al reforzamiento de la vigilancia estadounidense.
La disminución coincide con datos publicados por Circuito Frontera en febrero, cuando registros consultados de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos mostraron una caída de 85.5 por ciento en los encuentros migratorios durante el inicio del año fiscal 2026.
Riesgo persistente
El cambio en el número de personas que llegan a la frontera tampoco significó la desaparición de delitos relacionados con la movilidad, pues COESPO había advertido desde julio que quienes continúan desplazándose permanecen expuestos a explotación, violencia, engaños y otras actividades ilícitas.
Serrano advirtió ahora que algunas personas son convencidas de viajar mediante falsas expectativas de cruzar hacia Estados Unidos y pueden terminar retenidas mientras sus captores exigen dinero a familiares, una dinámica que Circuito Frontera ha documentado durante este mismo año.
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En mayo, tres personas migrantes fueron rescatadas de una vivienda de Ciudad Juárez y posteriormente declararon que sus familiares recibían llamadas para exigir dinero a cambio de liberarlas, de acuerdo con información de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal publicada por este medio.
Un mes después, un adolescente hondureño de 16 años relató a policías municipales que permaneció secuestrado aproximadamente una semana y que sus captores lo obligaban a realizar videollamadas con familiares en Estados Unidos para exigirles dinero.
Menos secuestros
La Fiscalía General del Estado también reportó en abril una disminución de los secuestros de migrantes relacionada con los cambios en los flujos hacia Estados Unidos, aunque reconoció que el delito continuaba concentrándose entre personas en situación de movilidad.
Serrano explicó además que COESPO brinda apoyos a personas migrantes, pero no funciona como autoridad migratoria ni lleva el control de las deportaciones, una responsabilidad que atribuyó al Instituto Nacional de Migración cuando las personas son recibidas en territorio mexicano.
La reducción de personas que llegan a Juárez cambió así la dimensión del fenómeno migratorio, pero los casos documentados durante 2026 mantienen abierta otra pregunta: qué riesgos enfrentan quienes continúan viajando pese a las nuevas restricciones para ingresar a Estados Unidos.







