La fotografía puede convertirse en una forma de entender el barrio, reconocer a las personas que lo habitan y construir recuerdos que permanecen más allá de una imagen, una experiencia que vivieron niñas y niños de la colonia Zaragoza al explorar su entorno desde el lente de una cámara.
Luis López, integrante de Desert Studio, explicó que el proyecto nació para acercar actividades culturales a una zona donde son poco frecuentes y demostrar que la fotografía también puede ser una herramienta de expresión al alcance de cualquiera, incluso desde un teléfono celular.
Durante varias sesiones, un grupo de entre 10 y 12 menores participó en ejercicios de fotografía, pintura y stencil con la intención de observar su comunidad desde otra perspectiva y descubrir nuevas formas de representar el lugar donde viven.
Enfoque distinto
Más que enseñar aspectos técnicos, el colectivo buscó despertar la curiosidad por aquello que suele pasar desapercibido, desde las calles cotidianas hasta las personas que forman parte de la vida del barrio.
López señaló que Desert Studio surgió hace tres años con el propósito de documentar la frontera desde una mirada honesta, donde la fotografía dejara de limitarse al registro de hechos violentos para mostrar también la vida cotidiana, la comunidad y la memoria de Juárez.
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Ese trabajo ha reunido a fotógrafos fronterizos en proyectos como Revelando la Frontera, una iniciativa que busca ampliar el acervo visual de la ciudad mediante imágenes documentales y artísticas que retratan distintas formas de habitar este territorio.
Memoria compartida
María Elena, integrante de Desert Studio, comentó que buena parte de su trabajo consiste en buscar memorias a través de la fotografía, especialmente en los rostros de personas mayores, niñas y niños, porque considera que cada imagen conserva una parte de la identidad de la ciudad.
Ese interés por documentar la vida cotidiana también llevó al colectivo a participar en una exposición del Museo de Historia de El Paso, donde una fotografía de Luis López obtuvo el reconocimiento Best in Show tras registrar una intervención artística sobre el muro fronterizo y permaneció exhibida durante un año.
La experiencia desarrollada en Zaragoza deja una pregunta que trasciende el propio taller: cómo cambia la relación con una colonia cuando quienes la habitan aprenden primero a observar y después a contarla desde su propia mirada, convirtiendo la fotografía en un ejercicio de memoria colectiva.
CON INFORMACIÓN DE FRANCISCO SERVÍN








