Ser detenido o realizar un trámite sin comprender el idioma es una realidad para integrantes de pueblos originarios en esta frontera, una barrera que puede limitar el acceso a la justicia y por lo que fue necesario crear una red comunitaria de traductores e intérpretes.
Fabiola Vázquez Tobón, responsable del área de Vinculación y Gestión del Centro Municipal de los Pueblos Originarios (CEMPO), explicó que han atendido casos de personas detenidas por faltas administrativas que no entendían el procedimiento, por lo que se les asignó un traductor.
Aunque estos casos no ocurren constantemente, la necesidad de recurrir a intérpretes evidencia que la barrera lingüística está presente cuando integrantes de comunidades indígenas requieren atención de autoridades o deben realizar trámites administrativos.
Red comunitaria
Estos casos dependen de una red integrada por personas de distintas comunidades indígenas, las cuales colaboran como traductores cuando alguna autoridad o institución requiere apoyo para establecer comunicación con quienes hablan una lengua originaria.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR
Vázquez Tobón indicó que la red está conformada por hablantes de lenguas rarámuri, mixteca, chinanteca, mazahua, purépecha y nde apache, entre otras comunidades, quienes participan de acuerdo con su disponibilidad y el idioma que requiere cada persona atendida.
Cabe resaltar que Circuito Frontera documentó previamente que la discriminación institucional y las barreras lingüísticas también afectan el acceso a la educación, los servicios públicos y la preservación de la identidad cultural de niñas, niños y familias indígenas asentadas en la frontera.
Talleres de aprendizaje
Expuso que el CEMPO además contempla organizar talleres para acercar a la población al aprendizaje de lenguas originarias, como rarámuri y mixteco, así como actividades relacionadas con la gastronomía y las artesanías.
Aunque la prioridad inmediata es capacitar a servidores públicos para mejorar la atención que reciben las comunidades indígenas, reducir situaciones de incomunicación y fortalecer el respeto a los derechos de quienes enfrentan procedimientos o solicitan algún servicio.
Agregó que el acceso a un traductor es un desafío que mantiene vigente la necesidad de fortalecer la atención intercultural en los servicios públicos, con el fin de los integrantes de los pueblos originarios sufran menos discriminación.
**CON INFORMACIÓN DE FRANCISCO SERVÍN**







