La fosa común de Ciudad Juárez recibió este viernes los cuerpos de otras 117 personas que fueron sepultadas sin que hasta ahora se conozca su identidad, algunas incluso después de estar bajo resguardo del Servicio Médico Forense (SEMEFO) desde 2022.
Aunque fueron inhumados, cada cuerpo cuenta con un expediente forense que conserva información para una posible identificación posterior, como perfil genético, huellas dactilares, fotografía post mortem, registros dentales, características de la ropa y resultados de la necropsia.
Al respecot, Héctor Jácome Hernández, perito coordinador de Servicios Periciales y Ciencias Forenses en la Zona Norte, explicó que esta información fue recabada antes de la sepultura y permanece en los expedientes de cada uno de los cuerpos.
Sin identidad
De las 117 personas, ocho eran mujeres que murieron por causas naturales, mientras que 109 eran hombres: 65 fallecieron por causas naturales, tres en accidentes y 41 en circunstancias violentas, según la información difundida por la Fiscalía.
Los cuerpos permanecían en las instalaciones del Semefo y fueron depositados en fosas individuales dentro de un área especial del Panteón Municipal San Rafael, aunque la Fiscalía no precisó cuántos llevaban ahí desde 2022.
Sin embargo, la inhumación no necesariamente cierra la posibilidad de conocer posteriormente su identidad, pues los registros forenses permiten buscar coincidencias cuando una familia proporciona información sobre una persona desaparecida.
Miles sin nombre
En diciembre de 2025, Circuito Frontera documentó que más de cuatro mil personas se encontraban en la fosa común de Ciudad Juárez, entre cuerpos que nunca fueron identificados y otros que sí tenían nombre, pero nadie reclamó.
Los registros de la Fiscalía mostraban entonces que 144 cuerpos sin reclamar fueron sepultados durante 2022, otros 175 en 2023 y 200 durante 2024, mientras que hasta diciembre de 2025 la cifra de ese año alcanzaba 99.
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Para buscar una posible coincidencia, Servicios Periciales puede cruzar datos como año de desaparición, edad, tatuajes, cicatrices, dientes ausentes, prótesis u otros rasgos particulares con los registros forenses que la Fiscalía conserva desde 2007.
Los 117 cuerpos sepultados este viernes se incorporan ahora a ese registro de personas que llegaron al Panteón San Rafael sin recuperar su identidad, aunque sus expedientes conservan información que podría permitir que alguna familia pueda reconocerlas.








