El gusano barrenador suma 56 casos distribuidos en 19 municipios de Chihuahua, una presencia que cambia el escenario sanitario documentado meses atrás y coloca al sector ganadero frente a un problema dentro del territorio estatal.
Camargo concentra 17 casos y Coronado otros 13, mientras Allende registra seis; San Francisco del Oro, Guachochi, Cuauhtémoc, López y Parral aparecen con tres casos cada uno, de acuerdo con el recuento presentado por la fuente.

El director del Distrito de Salud II Juárez, Rogelio Covarrubias, señaló que prácticamente todos los casos corresponden a bovinos, con excepción de uno detectado en un perro en Rosales, y calculó presencia en 28.36 por ciento de los municipios.
Presencia estatal
La distribución incluye además dos casos en Jiménez, Belisario Domínguez, La Cruz y Matamoros, mientras Rosales, Santa Bárbara, Aldama, Valle de Zaragoza, Rosario, San Francisco de Conchos y Santa Isabel registran uno cada uno, según las cifras expuestas.
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En febrero, Circuito Frontera documentó que representantes ganaderos estimaban pérdidas por 500 millones de dólares ante las restricciones relacionadas con la amenaza del gusano barrenador, mientras Chihuahua mantenía inspecciones y controles que hasta entonces conservaban al territorio estatal libre de casos.
La afectación tiene una dimensión fronteriza porque más del 50 por ciento de la producción ganadera referida en aquella cobertura salía por Ciudad Juárez, mientras otra publicación de Circuito Frontera había documentado previamente el peso de Chihuahua dentro de las exportaciones ganaderas del país.
Riesgo sanitario
La fuente de las nuevas cifras indicó que el gusano barrenador puede transmitirse a humanos y señaló que se aplican acciones para contener su reproducción mediante la esterilización de moscas con radiaciones ionizantes, aunque no proporcionó datos sobre contagios humanos registrados en Chihuahua.
También explicó que la estrategia busca impedir la reproducción de nuevas generaciones de moscas y mencionó un radio de vuelo estimado entre 10 y 20 kilómetros, información que dimensiona la capacidad de desplazamiento atribuida al insecto entre zonas con presencia de animales.
El nuevo recuento modifica el contexto documentado por Circuito Frontera en febrero, cuando dirigentes ganaderos sostenían que las barreras sanitarias mantenían a Chihuahua libre del gusano barrenador, por lo que la distribución actual abre preguntas sobre movilización pecuaria, controles sanitarios y exportaciones.
La evolución de los casos será relevante para una actividad que ya enfrentaba pérdidas económicas por las restricciones comerciales, especialmente en una frontera donde Circuito Frontera documentó que se concentra una parte sustancial de la salida del ganado chihuahuense hacia el mercado estadounidense.







