La Plaza de Armas todavía enfrenta el reto de mejorar sus condiciones para personas con discapacidad sin modificar elementos protegidos del Centro Histórico, mientras un primer proyecto de intervención permanece en revisión y deberá ajustarse antes de su presentación definitiva.
Héctor Rafael Ortiz Orpinel, alcalde de Ciudad Juárez, explicó que la semana pasada recibió un primer esbozo del proyecto y señaló que deberán realizarse modificaciones para cumplir las disposiciones de movilidad dentro de las posibilidades permitidas en este espacio.
El alcalde estimó que durante septiembre podría quedar listo el proyecto, aunque todavía no se han presentado públicamente las adecuaciones específicas que tendrá la plaza ni cuáles requerirán permisos del Instituto Nacional de Antropología e Historia.
Accesibilidad pendiente
La intervención de la Plaza de Armas había sido anunciada desde enero dentro de un proyecto más amplio para mejorar la accesibilidad del Centro Histórico, donde Circuito Frontera documentó una inversión prevista de 25 millones de pesos para diferentes obras durante 2026.
Ese plan contempla reparación de líneas podotáctiles, nuevas rampas, adecuaciones en Rafael Velarde y parte de la avenida Juárez, además de un semáforo peatonal con asistencia auditiva en el cruce de 16 de Septiembre y Francisco Villa.
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En la Plaza de Armas también se plantearon trabajos en el kiosco, vegetación y otros elementos del espacio público, pero la actualización presentada esta semana muestra que el componente de accesibilidad todavía deberá conciliarse con las restricciones patrimoniales existentes.
El desafío rebasa la instalación de rampas, pues organizaciones civiles han documentado en otras zonas de Juárez problemas como pendientes inadecuadas, obstáculos en recorridos peatonales y guías podotáctiles sin continuidad que dificultan el desplazamiento autónomo de personas con discapacidad.
Proyecto pendiente
La restricción del INAH tampoco significa que la accesibilidad quede descartada, pues Ortiz Orpinel sostuvo que las obras municipales deben incorporar lo establecido por la legislación de movilidad, aunque reconoció que las adecuaciones dependerán de aquello que pueda modificarse.
El proyecto anunciado para septiembre permitirá conocer cómo se resolverá esa condición y qué cambios concretos tendrá la Plaza de Armas para personas con discapacidad, después de que la intervención general del Centro Histórico fue anunciada desde principios de 2026.
Hasta entonces permanecerá pendiente una parte fundamental para evaluar la intervención: conocer el diseño definitivo y determinar si las soluciones propuestas permiten recorrer la plaza de manera accesible sin afectar los elementos sujetos a protección patrimonial.








