Una misma exposición conecta a Ciudad Juárez y El Paso, a través de obras creadas desde ambos lados de la frontera, donde recuerdos, experiencias cotidianas, migración, afectos y problemáticas sociales se convierten en distintas maneras de ver un territorio.
La Bienal Fronteriza 2026 reúne a artistas y colectivos procedentes de ciudades de México y Estados Unidos, con exposiciones en el Museo de Arte de Ciudad Juárez (MACJ) y el El Paso Museum of Art (EPMA).

Bajo el tema “Imaginar la frontera”, esta octava edición propone observarla no solamente como una división geográfica, sino como un espacio político, cultural, simbólico y afectivo construido también desde las experiencias de quienes viven dentro y alrededor de ella.
Dos museos
La selección incluye creadoras y creadores de Ciudad Juárez, El Paso, Las Cruces, Albuquerque, Tucson, Santa Fe, Chihuahua, Aldama y Bisbee, además de propuestas colectivas vinculadas directamente con la región Juárez-El Paso.
Esa diversidad permite que las exposiciones funcionen como partes de una misma conversación entre ciudades, pues las obras parten de experiencias distintas, pero también comparten preguntas relacionadas con la memoria, la identidad y las maneras de representar este territorio.
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Entre las artistas seleccionadas se encuentra Alexandra Urbina, de El Paso, quien concibe la pintura como una herramienta para pensar en la fugacidad de la vida y en la manera en que los recuerdos cambian con el tiempo y al atravesar fronteras.
Su obra Busco tu memoria en las historias de los demás, realizada en óleo sobre lienzo y exhibida en el El Paso Museum of Art, parte de preguntas sobre aquello que una persona olvida o deja atrás cuando emigra.
Otras fronteras
Alonso Robles, de Ciudad Juárez, utiliza la pintura figurativa para acercarse a la frontera desde escenas íntimas de su entorno familiar, donde objetos domésticos, el clima, ventiladores y aparatos de aire acondicionado adquieren un lugar dentro de sus representaciones.
Su trabajo busca acercarse a los vínculos afectivos y experiencias cotidianas, mientras otros participantes utilizan recursos como el paisaje, la metáfora, el archivo y los vestigios urbanos para abordar problemáticas fronterizas.
las exposiciones funcionen como partes de una misma conversación entre ciudades / Fotos: MACJ
Las propuestas reunidas presentan perspectivas desde la experiencia de la migración hasta lo que permanece dentro de una casa, en un recuerdo familiar o en las tensiones sociales presentes en las ciudades que comparten este territorio.
La Bienal Fronteriza nació como un espacio para reconocer y difundir la producción artística de esta región y, en su octava edición, reúne prácticas multidisciplinarias y experimentales alrededor de una pregunta común sobre las formas posibles de imaginar la frontera.







