Academias, escuelas deportivas y organizaciones que reciben recursos del Municipio podrían perder los recursos si omiten actuar ante posibles agresiones a menores de edad, como parte de nuevas medidas para proteger a niñas, niños y adolescentes.
Al respecto, Laura Mónica Marín Franco, titular del Sistema de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) en el municipio, explicó que aprobaron un documento que establece requisitos para las instituciones no escolarizadas que solicitan financiamiento público.
La medida busca prevenir situaciones de violencia en espacios donde menores participan en actividades fuera de sus escuelas, como competencias, clases de baile, entrenamientos, entre otras , especialmente quedan bajo la responsabilidad de instructores.
Protección obligatoria
Uno de los principales cambios contempla que las academias cuenten con protocolos para responder cuando un instructor sea señalado por alguna conducta ilícita contra menores de edad, así como establecer medidas preventivas que permitan proteger a los alumnos durante la atención del caso.
Marín Franco explicó que las instituciones deberán aplicar sus procedimientos internos cuando ocurra una situación de esta naturaleza, pues una omisión podría derivar en la suspensión de los apoyos municipales hasta que atiendan el problema y cumplan con las medidas.
Sin embargo, la funcionaria aclaró que la responsabilidad penal corresponde a las autoridades investigadoras, pero las academias deberán actuar para proteger a los menores, sin que la aplicación de medidas preventivas signifique determinar la culpabilidad de la persona señalada.
Requisitos
Dijo que las organizaciones deberán contar con instructores capacitados para trabajar con niñas, niños y adolescentes, tener conocimientos de primeros auxilios que permitan atender accidentes durante los entrenamientos, competencias o actividades organizadas fuera de sus instalaciones.
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También se contempla que tengan procedimientos claros para identificar situaciones de riesgo, comunicar incidentes y determinar los pasos que deben seguir sus responsables, de manera que la atención de una emergencia no dependa únicamente de decisiones improvisadas.
Agregó que para facilitar el cumplimiento de las condiciones, SIPINNA incluyó un modelo de protocolo que las academias podrán adaptar a sus actividades, con el propósito de establecer mecanismos de protección para las niñas, niños y adolescentes.








