Los camiones de carga que dejarían de cruzar por el Puente Libre podrían terminar en rutas cercanas a colonias de Zaragoza y Anapra, donde el aumento del transporte pesado representaría más tráfico y contaminación para sus habitantes.
Marcelo Vázquez Tovar, delegado regional de la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de la República Mexicana (ANIERM), advirtió que los puentes alternativos carecen de infraestructura suficiente para recibir las unidades que actualmente utilizan el cruce Córdova-Américas.

El cambio forma parte del proyecto estadounidense para modernizar el Puente Córdova-Américas, mejor conocido como Puente Libre, propuesta que elimina las operaciones de carga comercial y cuyas operaciones están previstas al inicio del 2028, según la Administración de Servicios Generales de Estados Unidos (GSA).
Riesgo para colonias
Uno de los puntos de mayor preocupación es Zaragoza-Ysleta, el cual ya se encuentra cerca de su capacidad y que recibir más camiones podría incrementar el tránsito pesado junto a zonas habitacionales, agregó Vázquez Tovar.
El representante empresarial explicó que la contaminación generada por los vehículos de carga podría concentrarse en otras comunidades fronterizas, particularmente en Zaragoza, donde existen viviendas próximas a las vialidades utilizadas por el transporte comercial.
“Pues que toda la contaminación se la van a ir a aventar al Puente de Isleta a Zaragoza, que allá sí está sumamente densa la población”, expuso.
Alternativas limitadas
El cruce de Guadalupe-Tornillo tampoco resolvería fácilmente el traslado de mercancías, luego de que algunos transportistas enfrentan restricciones de circulación que les impiden recorrer aproximadamente ocho kilómetros adicionales para conectarse con determinadas rutas.
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Mientras que en Jerónimo-Santa Teresa, el representante empresarial identificó otro problema, debido a que los recorridos desde Ciudad Juárez requieren utilizar vialidades cercanas a Anapra, donde la presencia de más camiones también podría afectar a las comunidades.
Añadió que ante estas dificultades, la ANIERM buscará nuevas gestiones ante autoridades mexicanas y estadounidenses, además de la intervención de dependencias ambientales, para revisar los efectos que tendría redistribuir el transporte de carga antes de eliminar operaciones en el Puente Libre.







