Santa Bombero comenzó con 10 juguetes y la promesa de un comandante a un grupo de niños, una historia que 87 años después sigue viva en Ciudad Juárez, donde cada Navidad los elementos del cuerpo de Bomberos reúnen donaciones para familias que necesitan apoyo.
La edición número 87 de esta campaña comenzó con una invitación a la comunidad juarense, las empresas, escuelas y habitantes de El Paso, Texas y Las Cruces, Nuevo México para donar juguetes que serán entregados a niños durante la temporada navideña.
El presidente municipal, Héctor Rafael Ortiz Orpinel, destacó durante el arranque que Santa Bombero es una tradición impulsada por los propios bomberos y que su permanencia depende de la solidaridad de quienes participan cada año con sus aportaciones.
Diez juguetes
La historia comenzó en la antigua estación central de Bomberos, ubicada en el cruce de Ignacio Mariscal y 16 de Septiembre, cuando un grupo de niños se acercó para pedir juguetes al comandante Leonardo Solís Barraza.
Sergio Rodríguez, director general de Protección Civil, relató que el comandante pidió a los menores regresar el 24 de diciembre y consiguió diez juguetes para cumplir su promesa, aunque ese día acudieron más niños de los previstos.
Aquella iniciativa se convirtió con los años en Santa Bombero, una campaña que recibe juguetes nuevos y usados mediante aportaciones de la comunidad, incluidos habitantes de El Paso, Las Cruces, Samalayuca y otros sectores de la región.
Navidad compartida
Angélica Mendoza, directora del DIF Municipal, invitó a empresas, universidades, escuelas y dependencias públicas a sumarse a la colecta, al recordar que un regalo puede representar una experiencia especial para niños cuyas familias enfrentan dificultades económicas.
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El alcalde expresó que la expectativa de superar la participación de ediciones anteriores y que la recepción de juguetes suele concluir unos días antes de Navidad para permitir su organización y posterior distribución.
La entrega está prevista para el 24 de diciembre, fecha en que los bomberos continuarán una tradición que nació de una promesa y que, casi nueve décadas después, sigue con el respaldo de la comunidad fronteriza.








