El aumento de muertes por rickettsiosis mantiene en alerta a las autoridades sanitarias y obliga a intensificar las acciones para contener la enfermedad. Sin embargo, sacrificar perros callejeros no reduce el riesgo de contagio ya que las garrapatas pueden buscar otros hospederos, incluso las personas.
Así lo dio a conocer Gilberto Baeza, secretario de Salud de Chihuahua, quien explicó que eliminar animales no representa una solución sanitaria y que la estrategia debe enfocarse en mantener a los perros desparasitados, fortalecer las campañas de esterilización y promover la adopción responsable.
El funcionario indicó que los municipios deben actuar conforme a la Ley de Bienestar Animal y evitar omisiones en el control de la población canina, además de garantizar condiciones adecuadas para resguardar a los animales que sean retirados de la vía pública.
Medidas efectivas
Expuso que la presencia de garrapatas representa el principal riesgo para la transmisión de la rickettsiosis, por lo que eliminar perros sin atender el control del parásito puede mantener el peligro para la población.
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Baeza explicó que, si las garrapatas pierden a su hospedero habitual, buscarán otros organismos donde alojarse, incluidos los seres humanos, por lo que insistió en priorizar acciones preventivas antes que el sacrificio de animales.
El secretario añadió que las campañas permanentes de desparasitación y esterilización permiten reducir la presencia de perros en situación de calle y contribuyen a disminuir las condiciones que favorecen la propagación de garrapatas.
Responsabilidad municipal
Las medidas para enfrentar la rickettsiosis también dependen de la participación de los municipios mediante programas de bienestar animal, control poblacional y espacios adecuados para resguardar a los perros que sean recuperados de la vía pública.
El secretario de Salud señaló que los animales recogidos deben recibir atención y, cuando sea posible, incorporarse a programas de adopción, en lugar de recurrir al sacrificio como respuesta frente al incremento de casos de la enfermedad.
Mientras continúan las acciones para contener la rickettsiosis, las autoridades sanitarias reiteran que prevenir el contacto con garrapatas mediante el cuidado de las mascotas y el control del entorno sigue siendo una de las principales herramientas para reducir el riesgo de nuevos contagios.







