Sombreros de ala ancha, trajes holgados, cadenas, zapatos bicolores y una forma particular de ocupar las calles aparecen en Nunca nos fuimos, el proyecto con el que el fotógrafo Alfredo Díaz Anzures documenta la permanencia de la cultura pachuco en Ciudad Juárez.
La serie reúne retratos de pachucos y jainas de la frontera, entre ellos personajes identificados por el fotógrafo como Califas, Mariposa Loba Padilla, Pachuco Elegante, El Black Jack, Lupita y el Bary, Jimmy y Janet, El Indio y La Chata.
Díaz Anzures desarrolló el proyecto a partir de una investigación hemerográfica, visual y oral sobre el origen del pachuco en Juárez y sus vínculos con las migraciones entre México y Estados Unidos, la vida fronteriza y las generaciones que adoptaron esta identidad.
Identidad fronteriza
El fotógrafo sitúa parte de esa historia entre las décadas de 1930 y 1940, cuando se intensificaron los cruces entre Juárez y El Paso. Su investigación recoge también el relato popular que relaciona el nombre de “El Chuco” con la expresión “Pa’ la Shoe Co.”, utilizada por quienes cruzaban hacia esa ciudad.
El zoot suit, los pantalones amplios, sombreros con plumas, cadenas y zapatos bicolores construyeron una estética propia, acompañada por palabras como chuco, ruca, jaina, bato y carnal, dentro de una cultura que atravesó distintas ciudades de ambos lados de la frontera.
Durante una exposición realizada el 10 de febrero en el Museo de Arqueología e Historia de El Chamizal, Díaz Anzures habló de la cultura pachuca como una expresión que “nace históricamente en la frontera de Juárez-El Paso, Texas”, territorio que también ocupa un lugar central en su investigación fotográfica.
Nunca se fueron
Más de ocho décadas después del periodo histórico abordado por el proyecto, esa identidad continúa presente en Ciudad Juárez. Díaz Anzures documenta a generaciones de pachucos, jainas, cholos y chicanos que permanecen vinculadas a la frontera y encuentran en la vestimenta, el encuentro y el baile formas de pertenencia.
El fotógrafo, originario de Ciudad de México y con más de 25 años de trayectoria, vive y trabaja entre esa ciudad y Juárez. Su trabajo autoral reciente se ha concentrado en contextos históricos, culturales y políticos de la frontera, particularmente en comunidades contraculturales como pachucos y cholos.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR
De ahí surge el nombre Nunca nos fuimos: Díaz Anzures plantea su trabajo como un homenaje visual a una comunidad que mantiene su presencia en Juárez. Sus fotografías registran personajes, indumentaria y espacios urbanos donde esa identidad continúa manifestándose a ambos lados de la frontera.
De ahí surge el nombre Nunca nos fuimos: Díaz Anzures plantea su trabajo como un homenaje visual a una comunidad que mantiene su presencia en Juárez. Sus fotografías registran personajes, indumentaria y espacios urbanos donde esa identidad continúa manifestándose a ambos lados de la frontera.
Lo que sigue
La cultura pachuca también formará parte de una agenda prevista para noviembre en Ciudad Juárez, dio a conocer Tania Maldonado, titular de la Dirección General de Desarrollo Económico y Turismo.
Indicó que se preparan actividades para el Festival Pachuco, entre ellas un proyecto documental y testimonial sobre este movimiento fronterizo, en donde participará Díaz Anzures, como parte de una iniciativa que busca enaltecer el patrimonio de la frontera y abrir espacios de diálogo internacional.
La programación contempla una exposición fotográfica relacionada con la historia, arquitectura y personajes de Ciudad Juárez, aunque hasta el momento no se han dado a conocer las fechas, ni la cartelera completa de estas actividades, las cuales serán anunciadas próximamente.
Consulta el proyecto fotográfico Nunca nos fuimos, de Alfredo Díaz Anzures, y la galería completa en el siguiente enlace:








