Una carta que será abierta dentro de tres años, poemas construidos con movimientos de las manos y un laberinto dedicado a los versos formaron parte de una experiencia que buscó acercar la poesía a jóvenes mediante el juego: Laboratorio Poético.
La propuesta partió de una pregunta sencilla: ¿Cómo despertar interés por la poesía entre adolescentes acostumbrados a consumir contenido en pantallas? indicó Pablo Juárez, uno de los encargados del proyecto.
Explicó que este proyecto se implementó en en la Feria del Libro de la Frontera (FELIF), el cual apostó por convertir las palabras en experiencias sensoriales, capaces de generar curiosidad, con actividades diseñadas para que los asistentes descubrieran la literatura a través de la interacción.
Juárez refirió que la idea la implementó junto con Claudia Rivera, así como el proyecto surgió a partir de una investigación enfocada en metodologías que permiten aprender mediante el juego, la exploración física y la participación activa de niñas, niños y adolescentes.
La Luna como territorio
La Luna se convirtió en el hilo conductor de los dispositivos poéticos diseñados para la experiencia, ya que este elemento aparece de forma constante en la historia de la poesía y en distintas tradiciones culturales alrededor del mundo.
También una experiencia basada en la película Viaje a la Luna, del cineasta francés Georges Méliès, utilizada para reflexionar sobre la capacidad humana de imaginar historias y representar mundos inexistentes mucho antes de la llegada de la tecnología moderna.
Dijo que los primeros cineastas también fueron ilusionistas y creadores capaces de imaginar escenarios que parecían imposibles para su época, una idea que permitió conectar el cine, la fantasía y la creación poética.
También sirvió para explorar relatos compartidos por distintas culturas, por lo que durante el recorrido, los participantes conocieron historias relacionadas con el Conejo en la Luna, relato presente en tradiciones mexicanas, chinas y japonesas.
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Estas narraciones permitieron mostrar cómo diferentes pueblos observaron el mismo astro y construyeron símbolos semejantes para explicar el mundo, una práctica que a lo largo de los siglos alimentó leyendas, poemas y expresiones artísticas.
Otro de los dispositivos poéticos consistió en una instalación interactiva que permitía a los participantes recoger palabras con el movimiento de sus manos, donde a través de un sensor conectado a una base de datos de poesía universal sobre la Luna se podía contruir versos.
Conforme avanzaba la actividad, las palabras también daban forma a siluetas relacionadas con el significado de cada poema, una dinámica diseñada para mostrar de manera lúdica la relación entre el lenguaje, imaginación y creación literaria.
El laboratorio también incluyó una dinámica donde los asistentes escribieron cartas dirigidas a su yo del futuro, mensajes que permanecerán resguardados para ser abiertos durante una próxima edición de la feria dentro de tres años.
Poesía sale a la calle
Uno de los espacios más llamativos fue un laberinto dedicado a la poesía urbana, donde las y los jóvenes exploraron la manera en que algunos autores han llevado los versos fuera de los libros para encontrarse con lectores inesperados.
El recorrido incluyó referencias a proyectos como Acción Poética y al trabajo de la poeta juarense Arminé Arjona, figura fundamental de la literatura fronteriza que falleció en diciembre de 2025 y cuya obra mantuvo una estrecha relación con la ciudad y sus habitantes.
A través de estos ejemplos, el laboratorio mostró que la poesía puede aparecer en una pared, en una plaza, en una conversación cotidiana o en una frase encontrada por casualidad durante un trayecto por las calles.
Juárez indicó que el espacio recibió alrededor de 20 escuelas durante los días de actividades y contó con capacidad para atender hasta 100 estudiantes cada 45 minutos, principalmente de secundaria y preparatoria.
Sin embargo, más que enseñar conceptos literarios, el proyecto buscó demostrar que la poesía puede encontrarse en cualquier lugar, desde una película filmada hace más de un siglo, en una leyenda sobre la Luna o en una frase descubierta de manera inesperada en el espacio público.
*CON INFORMACIÓN DE FRANCISCO SERVÍN**







