La gráfica contemporánea se convierte en un puente de diálogo binacional entre México y Estados Unidos con el proyecto “Huella y Memoria, Dossier Gráfico de Intercambio Internacional”, el cual fue presentado en Ciudad Juárez.
La iniciativa reunió a 84 artistas y 14 talleres de grabado de distintos puntos de México y Estados Unidos, en un ejercicio colectivo que buscó fortalecer la memoria visual, el intercambio artístico y la creación de redes culturales entre territorios fronterizos.

El proyecto surgió en 2021 a partir de una colaboración entre el taller Puro Borde de la frontera Ciudad Juárez–El Paso y el taller de Gráfica Experimental de Coatepec, Veracruz, una relación que con el tiempo incorporó nuevas sedes y participantes, explicó Aron Venegas, encargado de Puro Borde.
Platicó que en el proyecto participan talleres y artistas de Durango, Guerrero, Morelos, Monterrey, Guanajuato, El Paso, Las Cruces, Seattle, Arkansas y Chicago, conformando una red que conecta comunidades artísticas a través de la gráfica contemporánea.
Estampa original
También que cada participante aportó una estampa original de técnica y temática libre, una decisión que permitió reunir obras diversas vinculadas con los imaginarios, intereses y procesos creativos particulares de cada autor.
La carpeta integra 84 grabados que funcionan como una muestra colectiva de las distintas formas de entender y practicar la gráfica en la actualidad, desde propuestas tradicionales hasta exploraciones visuales más contemporáneas.
Además de su exhibición en el Centro Cultural Paso del Norte, el proyecto contempla una gira por ciudades de Estados Unidos, entre ellas El Paso y Little Rock, con la posibilidad de sumar nuevas sedes en los próximos meses.
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Dijo que el intercambio busca mantener vivo el diálogo entre talleres y artistas, luego de que la gráfica es una herramienta de encuentro capaz de generar memoria compartida y colaboración entre comunidades separadas por miles de kilómetros.
Agregó que la expansión de esta red artística muestra cómo proyectos nacidos en la frontera trascienden límites geográficos y convertirse en espacios permanentes de intercambio cultural, donde cada grabado funciona como testimonio de una comunidad.
**CON INFORMACIÓN DE FRANCISCO SERVÍN**







