Lo que comenzó como un viaje familiar a Caracas cambió en menos de 24 horas para Jon Herrera, originario de Venezuela y que desde hace 24 años vive en Ciudad Juárez, junto a su esposa, la juarense Liz Pasillas.
Aterrizaron un día antes del doble terremoto que devastó el norte del país y dejó cientos de personas entre los escombros. Hasta este viernes, una plataforma ciudadana acumulaba más de 30 mil registros de personas buscadas, localizadas o reportadas como desaparecidas.
Mientras el mundo seguía las primeras imágenes del desastre, registrado el pasado 24 de junio, la pareja observaba cómo la ciudad donde habían llegado para pasar unos días con sus familiares comenzaba a transformarse.

Edificios dañados, personas afuera de sus viviendas y durmiendo en las calles, entre el caos y la incertidumbre que, conforme avanzaban las horas, también alcanzó a quienes buscaban noticias de sus seres queridos.
La tragedia golpeó con mayor fuerza a La Guaira, la zona costera ubicada a unos minutos del Aeropuerto Internacional de Maiquetía, aunque también dejó daños importantes en distintos sectores de Caracas.
Desde ahí, Jon, Liz y María Isabel Carrillo, habitante de Caracas, Venezuela, compartieron en entrevista vía telefónica con Circuito Frontera cómo han vivido los primeros días después de que se registró el sismo en ese país.
El viaje
Jon explicó que su familia logró salir ilesa, pues la zona donde se encontraban registró afectaciones menores en comparación con las comunidades cercanas al epicentro. Sin embargo, el panorama cambió por cuando comenzaron a recorrer la capital.
«Lo que provocaba era salir a meter las manos, pero al mismo tiempo dices: ‘No somos especialistas, ¿qué vamos a hacer?’. Ayer llegaron los Topos de México y eso nos dio mucha esperanza porque la necesidad sigue siendo enorme», comentó.
Mientras que Liz Pasillas platicó que la emergencia estaba por todas partes, ya que observaron muchos edificios que están a punto de colapsar, razón por la que las personas optaron por pasar la noche fuera de sus hogares ante el riesgo de nuevos derrumbes.
«Hay gente que está durmiendo en la calle que no tiene donde estar, porque los edificios pues tuvieron cuarteaduras y están en riesgos de de caerse. Acá no ha intervenido la seguridad o el gobierno», relató.
La ciudad
Conforme avanzaron las horas, la situación les recordó otro episodio que marcó la historia de América Latina: el terremoto en la Ciudad de México de 1985, luego de que ciudadanos, médicos y voluntarios se organizaron para trasladar personas, medicamentos y alimentos a las zonas más afectadas.
Herrera explicó que la ayuda ciudadana comenzó incluso antes de que muchas instituciones lograran llegar a La Guaira, ya que las personas improvisaron herramientas para retirar escombros y localizar sobrevivientes; otros utilizaron motocicletas para transportar rescatistas e insumos.
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«Estamos empezando a ver los paralelismos de lo que sucedió en México en 1985, donde fue la misma gente la que salió a ayudar porque el apoyo oficial nunca llegó. Aquí vemos motorizados llevando médicos, rescatistas e insumos con lo que tienen a la mano», comentó.
Aunque México no tardó en llegar, pues el equipo de rescate «Los Topos» y equipos especializados de otros países también acudieron a brindar ayuda a Venezuela, lo cual representó una esperanza ante la tragedia.
La Guaira
María Isabel Carrillo también declaró en la entrevista que esperaba noticias desde la región costera donde el terremoto provocó los mayores daños, pues durante varias horas desconoció si su hermana y el resto de su familia lograron sobrevivir.
La confirmación llegó hasta la noche siguiente, luego de que su hermana apareció con vida junto con toda su familia. Aunque esa misma suerte no tuvo La Guaira, tras convertirse en el epicentro de una emergencia donde los rescates continúan.
«Mi hermana apareció anoche con toda su familia (…) Me dijo que allá es una escena dantesca donde uno no entiende lo que está viendo porque más de 200 edificios se derrumbaron en un minuto. Hay muchísima gente debajo de los escombros, unos vivos y de otros todavía no sabemos», relató María Isabel.
Además de la destrucción, María Isabel afirmó que hospitales y centros de atención enfrentan carencias de material médico y que parte de la ayuda humanitaria no ha logrado llegar a las comunidades donde más se necesita.
«Aquí la ayuda la está dando el mismo venezolano de a pie, con las manos y sin ningún tipo de implemento especial o profesional para poder hacer los rescates. Han logrado muchísimos rescates, afortunadamente, gracias a Dios, pero falta mucho y el gobierno todavía no se ha aparecido como entidad», recalcó.

Esa percepción también fue compartida por Jon y Liz, quienes consideraron que la respuesta institucional ha complicado la distribución de apoyos hacia las zonas donde continúan las labores de rescate.

«Lo que consideramos más grave es que el gobierno no solamente no está apoyando, sino que en algunos casos incluso está siendo un obstáculo para que la ayuda llegue de la manera correcta a las zonas más graves», agregó Jon.
Venezuela te busca
Se trata de una plataforma que concentra reportes de personas buscadas, localizadas o reportadas como desaparecidas tras el terremoto y que hasta este viernes concentra más de 34 mil 400 registros, de los cuales más de 24 mil están por localizar.

Las labores de rescate en Caracas continúan, mientras que miles de familias comenzaron una búsqueda distinta, ante la incertidumbre de localizar a sus seres queridos, ciudadanos crearon la página venezuelatebusca.com.
La página permite consultar la información por nombre, hospitales y centros de atención, además de registrar nuevos casos conforme familiares reciben noticias desde distintas regiones del país, la cual se actualiza constantemente.

Jon, Liz y María Isabel platicaron que están buscando la manera de apoyar a las comunidades afectadas, aunque pidieron esperar antes de organizar donaciones desde Ciudad Juárez para identificar canales confiables.
«Todo suma, definitivamente por más de que se lea en las noticias que están llegando aviones y aviones, es muchísima gente la que tiene necesidad, pero también pues está la vulnerabilidad de de que se empiecen a aprovechar de las circunstancias», agregó Liz.
Dos días después del terremoto, la búsqueda continúa entre los escombros, en los hospitales y también detrás de una pantalla, por lo que para miles de familias venezolanas, cada nuevo registro en venezuelatebusca.com representa la esperanza de encontrar a alguien con vida.







