Reducir residuos, reutilizar objetos y prolongar la vida útil de los productos son acciones que comienzan a ganar espacio dentro de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), donde estudiantes, docentes y personal universitario impulsan iniciativas enfocadas en construir hábitos más sustentables dentro y fuera de las aulas.
Estas actividades forman parte de una estrategia que busca fortalecer la conciencia ambiental de la comunidad universitaria mediante proyectos prácticos que promueven la participación ciudadana, el aprovechamiento responsable de recursos y la reducción de residuos que terminan en rellenos sanitarios.

Uno de los proyectos que ha cobrado relevancia durante 2025 es el Ecotrueque, una iniciativa promovida por la Dirección General de Infraestructura Física y la Subdirección de Sustentabilidad, que permite intercambiar libros, ropa y diversos artículos para fomentar los principios de la economía circular.
Reducir el desperdicio
“El Ecotrueque es un escenario donde nos acercamos a los puntos de convivencia de la comunidad universitaria y fomentamos los principios básicos de la economía circular mediante el intercambio de objetos”, explicó Miguel Domínguez Acosta, subdirector de Sustentabilidad de la UACJ.
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El proyecto nació con el intercambio de libros, pero posteriormente incorporó prendas de vestir y otros artículos; la dinámica permite que cualquier integrante de la comunidad universitaria participe e incluso personas externas se sumen llevando un objeto y llevándose otro de valor similar.
Domínguez Acosta señaló que la respuesta ha sido positiva y que las encuestas realizadas muestran altos niveles de satisfacción entre los participantes, además la actividad ha recorrido los campus de Ciudad Juárez, Nuevo Casas Grandes y Cuauhtémoc.
Más allá de reciclar
La base de este programa se encuentra en la economía circular, un modelo que busca romper con el esquema tradicional de producir, consumir y desechar; al respecto, la especialista Edith Flores Tavizón explicó que durante años se promovieron principalmente las acciones de reducir, reutilizar y reciclar.
Sin embargo, indicó que la reciente Ley General de Economía Circular, publicada en enero de 2026, incorpora el principio de “la cuna a la cuna”, mediante el cual los productores deben asumir responsabilidad sobre sus productos incluso después de que concluye su vida útil.
La académica refirió que este modelo permite disminuir residuos, reducir emisiones de gases de efecto invernadero y generar oportunidades económicas para las familias mediante el aprovechamiento de materiales como aluminio, cartón, plástico y vidrio.
Desde las aulas universitarias también se promueven cambios de hábitos cotidianos, como la separación de residuos y el aprovechamiento de materiales reciclables, ya que para la comunidad universitaria, estas acciones representan una oportunidad para construir una cultura ambiental que trascienda el campus y tenga impacto en la ciudad.







